domingo, 1 de diciembre de 2013

La importancia de mantenerse hidratado

El agua, debido a sus múltiples propiedades, desempeña numerosas funciones corporales esenciales para la vida. Transporta los nutrimentos necesarios para facilitar el metabolismo. La cantidad de agua en el cuerpo humano, llamada agua corporal total (ACT), varía con la edad, el sexo, la masa muscular y el tejido adiposo. En individuos sanos, el ACT sufre pocas modificaciones.
El equilibrio del agua corporal es el resultado del equilibrio entre el consumo y la pérdida de agua. 

Cuando el ingreso y el gasto son iguales, se mantiene el equilibrio. Asumiendo que hay líquidos disponibles, la sed provoca su consumo. Si no hay condiciones inusuales que obstruyan las principales rutas de pérdida de agua, el equilibrio se mantiene.

Los trastornos de menor importancia en el estado de hidratación son difíciles de medir. Puesto que el organismo procura mantener el volumen plasmático y restablecer la homeostasis.

Existe la fórmula general de reposición de líquidos que es la siguiente: (1)

 Así mismo existen las técnicas conocidas como dilución e impedancia que son métodos para evaluar la hidratación, la de dilución brinda la oportunidad de medir de manera directa los cambios en el estado de hidratación y el análisis de impedancia bioeléctrica (AIB) emplea corriente eléctrica para medir la conductividad de los tejidos corporales.

También existen los indicadores en la orina que evalúan el estado de hidratación en las mediciones urinarias, los cambios en el peso corporal son el indicador más universal y factible de los cambios en el agua corporal.

La pérdida de agua se debe a diversos factores como son:

•Pérdida insensible de agua: Es por la evaporación del agua que pasa a través de la piel y también se elimina a través del tracto respiratorio.

•Pérdida urinaria de agua: Los riñones son quienes eliminan el agua por medio de la orina. 

•Pérdida fecal de agua: Las heces contienen aproximadamente 70% de agua por lo tanto la pérdida fecal causa perdida de agua. 

•Pérdidas patológicas. Son pérdidas a través del tracto gastrointestinal, la piel, los pulmones y los riñones; existen perdidas anormales como son: la diarrea, el vómito, el drenaje gástrico, la salida por fístula, la fiebre, el incremento en el metabolismo y las quemaduras. 

Existen muchas rutas para perder agua corporal; por el contrario, bajo condiciones normales sólo hay dos caminos para obtenerla: la producción de agua metabólica y el consumo oral.

•Producción metabólica: El agua metabólica es un subproducto del metabolismo y es proporcional al gasto de energía, es decir a mayor gasto de energía mayor volumen de agua metabólica.
•Consumo: El agua ingerida día con día proviene de los alimentos y de las bebidas.


Pese a las grandes variaciones en el consumo y las pérdidas, el cuerpo procura mantener la homeostasis de líquidos y electrólitos. Sin embargo, las condiciones físicas, conductuales y ambientales pueden provocar que se sobrepasen los límites de los mecanismos homeostáticos, lo que da lugar a desequilibrios entre estos.

La deshidratación puede afectar de manera desfavorable el funcionamiento físico. Además, se le ha señalado como factor de riesgo que contribuye a desencadenar enfermedades.

La deshidratación se clasifica según la cantidad de sales perdidas en relación con la pérdida de agua. Las tres clasificaciones generales de la deshidratación son: isotónica, hipertónica e hipotónica.

o Deshidratación isotónica: Ocurre cuando se pierden agua corporal y sodio en cantidades iguales.

o Deshidratación hipertónica: Ocurre cuando hay sólo pérdida de agua o cuando las pérdidas de agua son mayores que las de sodio.

o Deshidratación hipotónica. Ocurre cuando la pérdida de sal es mayor a la pérdida de agua.

Los requerimientos de agua están determinados por el metabolismo del individuo, las condiciones ambientales y el grado de actividad, por lo tanto, son extremadamente variables. No sólo los requerimientos cambian de un individuo a otro, sino que pueden variar para una misma persona día con día.

En la rehidratación hay que dar más líquidos de lo usual para prevenir la deshidratación (2)



Fuentes de Consulta


1.
Nicolás, J. (2011). Otro método para el cálculo de la hidratación. (Spanish). Revista Cubana De 
Cirugía, 50(1), 139-146.

2.
TERAPIA DE REHIDRATACIÓN ORAL. (Spanish). (2009). Archivos Venezolanos de Puericultura y 
Pediatría, 7216-22.




ANEXO DE INFORMACIÓN UTILIZADA
www.ilsi-mexico.org/Publicaciones/Hidratacion.pdf



Por: María Fernanda Bolaños Islas

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